ENTREVISTA TRANSPORTE XXI A JAIME OLIVER MONTERO, CONSEJERO DELEGADO DE TRANSCOMA GRUPO EMPRESARIAL - Grupo Transcoma
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ENTREVISTA TRANSPORTE XXI A JAIME OLIVER MONTERO, CONSEJERO DELEGADO DE TRANSCOMA GRUPO EMPRESARIAL

– ¿Cómo valora la situación del sector transitario en España?

JOM – Se mantiene altamente atomizado. Están las grandes multinacionales con facturaciones superiores a los 100 millones de euros, seguidas por un pequeño grupo de empresas nacionales que tienen un volumen de negocio de alrededor de 100 millones. Continuamos otros grupos nacionales con una facturación de entre los 50 y los 100 millones de euros. Y después están cientos de pequeñas empresas.

– ¿Qué pasará en el futuro?

Seguirán entrando multinacionales y veremos proyectos de consolidación como el que hemos emprendido nosotros. El interés de empresas que quieren crecer, como la nuestra, coincidirá con el interés de pequeñas compañías que, por no haber relevo generacional, o por la circunstancia que sea, han acabado su ciclo en solitario y buscan una salida. Lo que está claro es que únicamente quedarán las empresas muy grandes y las muy pequeñas especializad en nichos concretos a medio y largo plazo. Lo tendrán muy complicado las que se queden entre dos aguas porque no serán competitivas.

– Transcoma Logistics, la filial transitaria, está justamente en medio.

Es por ello que nuestro objetivo estratégico es posicionarnos sobre los 100 millones de euros en los próximos dos o tres años.

– ¿Cómo?

Combinando crecimiento orgánico con adquisiciones. Y de ahí las operaciones que estamos haciendo en los últimos 18 meses.

– ¿Qué operaciones de compra han realizado?

Operaciones como la entrada como socios industriales en Total Freight Worldwide, una transitaria creada recientemente. Nosotros aportamos todo el apoyo del grupo y nuestra experiencia sobre todo en marítimo, mientras que ellos están más focalizados en aéreo. Hay una sinergia clara. Hemos hecho otras operaciones que no podemos revelar porque hay cláusulas de confidencialidad Y seguimos buscando más oportunidades. Actualmente, estamos barajando diversas opciones porque hay empresas con una facturación de entre cinco o seis millones de euros que, por la razón que sea, están proactivas a entrar en operaciones de este tipo.

– Por lo que señala, Transcoma Grupo seguirá siendo uno de los pocos grupos empresariales transitarios que quedan españoles.

Sí, lo seguirá siendo de las familias Oliver y Cryns. El objetivo que tenemos en esta generación es, como mínimo. Dejar a la siguiente una empresa lo más saneada y sólida posible.

– ¿Reciben numerosas ofertas de compra?

Supongo que las justas.

 

¿Se plantean deshacerse de alguna actividad?

Pasará muy difícilmente en lo que son empresas del grupo que forman parte de nuestro core business. Otra cosa son las participadas. Lo que sí hemos hecho, a veces, es entrar en sociedades participadas y salir ante buenas ofertas, como nos ha pasado en terminales de contenedores y depots.

– ¿Están cumpliendo las expectativas en internacionalización, una de sus apuestas?

Sí. Y no únicamente en la actividad transitaria, que era el objetivo inicial. También en el negocio marítimo. Transcoma Shipping abrió oficinas propias el año pasado en Houston para la actividad Offshore, siguiendo el modelo de Hamilton y cía., empresa canaria de la que somos socios mayoritarios desde 2010. Estamos encantados y es posible que repliquemos el modelo en otros países a medio plazo.

– ¿La filial transitaria ha cumplido las expectativas de internacionalización?

Se han cumplido en cuando a implantación. Ahora bien, empezar de cero, que es la estrategia que hemos seguido, cuesta mucho más que entrar a través de empresas locales. Iremos por esta línea en el futuro. Y ya lo hemos hecho en Italia al adquirir un fondo de comercio de una transitaria pequeña que no tenía relevo generacional, consiguiendo doblar la facturación. Haremos el mismo tipo de operación en un futuro en otros países porque se ahorra tiempo y se gana velocidad de crecimiento.

– ¿En qué países está implantada?

Estamos en Francia, Italia, Holanda, Marruecos y Argelia.

– ¿Dónde serán las próximas aperturas?

Decidimos en base a las oportunidades que vamos teniendo. Estamos analizando diferentes opciones, más ligadas a la oportunidad concreta en sí que a aspectos macroeconómicos.

– ¿Cuál es la actividad principal de Transcoma Logistics?

Al ser nuestro origen aduanero, el transporte marítimo sigue siendo el protagonista. El aéreo lo estamos potenciando incorporando personal y con operaciones como la entrada en Total Freight Worldwide. El marítimo representa el 60% de la actividad, el aéreo supone un 30% y el terrestre tiene un peso del 10%.

– ¿Por qué la carretera tiene poco peso?

Además del origen de la compañía, la carretera es un segmento muy competitivo con unos márgenes muy estrechos. Es difícil que captemos un cliente que únicamente demande transporte terrestre, hay otras empresas más especializada.

– De las diferentes divisiones, ¿cuál está creciendo más rápidamente?

La división consignataria está creciendo mucho. Nuestra principal actividad en esta aérea ha sido tradicionalmente la línea regular. En los últimos años, hemos crecido significativamente en servicios Offshore, transporte tramp bunkering. Habiendo crecido en línea regular, con las representaciones de la navieras CNAN y MOL, su peso relativo ha bajado sustancialmente por el incremento de las otras actividades. Aunque menos que la división marítima, está creciendo también la actividad transitaria, mientras que la logística tiene un comportamiento bastante mejor que en 2016.

– ¿Venden servicios intermodales?

El departamento de grandes proyectos es totalmente intermodal.

– ¿Ofertan servicios ferroviarios?

Muy residualmente.

– ¿Por qué el transitario piensa poco en el modo tren?

El tren no ha llegado todavía a ofrecer lo que el mercado demanda en términos de flexibilidad. Además, está el hándicap del diferente ancho de vía con Europa. Irá ganando cuota en la medida que logre reducir la distancia en flexibilidad que tiene respecto al camión.

– ¿Han entrado en nuevos nichos de mercado?

El año pasado invertimos en un proyecto denominado Inprous, que es un servicio de transporte a temperatura controlada de productos de alto valor añadido, como el sector farmacéutico y gourmet, mediante cajas que se pueden adaptar a diferentes tamaños y que tienen una autonomía total de hasta diez días para mantener el frío sin conexión. Hemos entrado en el transporte de líquidos a granel por vía marítima y en la consolidación. Otro nuevo nicho son servicios de consultoría para obtener el certificado OEA (Operador Económico Autorizado) que hemos hecho al independizar la actividad aduanera.

– ¿Cómo está viviendo el colectivo transitario el conflicto de la estiba?

Es un problema que hace años que subyace. Tarde o temprano se tenía que poner el cascabel al gato. Y parece que ya estamos cerca. Ha habido cierta división interna entre las terminales, lo que tampoco ha ayudado. Y, evidentemente, los estibadores defienden sus derechos históricos, que son los que son. Bruselas ha presionado al Gobierno como es lógico. Está claro que, si competimos en un mercado abierto, debe haber una homogeneidad. No tienen sentido unas diferencias como las que existen aquí. Hay que tener las mentes abiertas para alcanzar acuerdos que deben perdurar en el tiempo.

– ¿Transcoma ha sufrido el desvío de tráficos por el conflicto?

Evidentemente. Como transitarios, debemos evitar incidencias a nuestros clientes y ser precavidos. Cuando se anuncian huelgas, hemos de poner encima de la mesa todas las posibles soluciones para minimizar los daños. Y una de las medidas es desviar tráficos a otros puertos.

– Al margen del conflicto de la estiba, ¿los puertos españoles son competitivos?

Todo es mejorable, pero si. Por ejemplo, en cruceros estamos en la Champions League. También en terminales de contenedores. El puerto de Barcelona no tiene nada que envidiar en infraestructuras. Otra cosa son los accesos terrestres, hay deberes pendientes desde hace años. No vivo el día a día de otros puertos, pero Valencia y Algeciras también son puertos de referencia.

– ¿Se vieron afectados por la quiebra de Hanjin?

Afectó a pocos contenedores porque no era una de nuestras navieras de referencia. Pero me consta que ha hecho mucho daño.

– ¿Puede haber más quiebras?

De referirnos a la naviera pura, ahora, ha mejorado el precio del flete. Venimos de un año infernal con los fletes por los suelos por la sobrecapacidad. Actualmente, han subido y se está quedando mercancía en tierra.

– ¿Es el resultado de las fusiones y de las alianzas navieras?

Ha pasado las últimas semanas que se queden contenedores en tierra. Antes, la situación era más predecible. Ahora, estamos en una situación de convulsión, de grandes picos de alza y a la baja. Es un entorno de incertidumbre.

– ¿Cómo está afectando a las transitarias las alianzas navieras?

Nos afecta negativamente en teoría porque cuantos menos proveedores potenciales tenemos, más poder tienen ellos. No obstante, aunque sean menos, la lucha entre ellos es cruenta. Por ello, como transitarios, no hay una afectación, aunque tengamos menos teclas que tocar. Incluso, hay algunas ventajas. Por ejemplo, al haber menos players, se puede trabajar más la integración de sistemas de comunicación.

– ¿La subida de fletes repercute positivamente en el transitario?

El margen del transitario va ligado al flete, más alto, más margen. Aunque el margen del transitario está condenado a ser cada vez menor porque la competencia es brutal. Únicamente en la provincia de Barcelona hay más de 300 empresas transitarias. Los grandes márgenes en operaciones estándar son del pasado. Se va a volumen.

– ¿Notan las ventajas de la ventanilla única aduanera?

La idea es buena, pero falta mucho por hacer. En el plazo que sea, se acabará implantando en su totalidad y será positivo.

– ¿Y notan la entrada en vigor del Código Aduanero de la Unión?

Pasa lo mismo. Se lleva muchos años hablando del CAU. Ahora, está en fase transitoria de implantación hasta 2020. La unificación de criterios en los Estados miembro, la simplificación aduanera y eliminación del papel será bueno.

– ¿La Administración reconoce lo suficiente la figura del transitario?

Lo que importa es que la administración no ponga más trabas a las ruedas de las que toca. Sabemos el valor añadido que aportamos a las empresas y a la sociedad en general. La logística es la protagonista oculta de grandes cambios de la sociedad, como son las compras online. Lo que necesitamos es que las infraestructuras y la normativa vayan en la línea de facilitar esa evolución, más que el reconocimiento.



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